El Puente de los Suspiros

Este sobrenombre le fue dado en el siglo XIX, ya que los prisioneros que pasaban de los tribunales a las prisiones,  mirando afuera por las ventanas del puente y contemplando la maravillosa vista  de la laguna y de la isla de S. Giorgio, suspiraban sabiendo que muy probablemente ya no volverían a ver la luz del sol.